Hacer de tu nombre una de esas palabras con más valor que sentido.
QUE EL FIN DEL MUNDO TE PILLE BAILANDO
jueves, 26 de abril de 2012
run run
Y al brindar por esta vez y por todas las que quedan, por las lágrimas que ayer fueron mi condena.
Hacer de tu nombre una de esas palabras con más valor que sentido.
Hacer de tu nombre una de esas palabras con más valor que sentido.
domingo, 22 de abril de 2012
"entre tú y yo, ¿vale?"
- Nunca has venido a verme.
- Nunca me lo has pedido.
- Mientes.
- No miento, nunca has querido que vaya.
- Si no has venido es por que tú no quieres.
- De todas formas... piénsalo, no sabrías que hacer.
- ¿Sabes lo que haría? Iría hacia ti, me acercaría y te comería la boca. Y te juro que en ese momento el cielo podría partirse, que yo no me daría cuenta. Te miraría y me esforzaría. Por ti.
Let's get fucked up and die
- Nunca me lo has pedido.
- Mientes.
- No miento, nunca has querido que vaya.
- Si no has venido es por que tú no quieres.
- De todas formas... piénsalo, no sabrías que hacer.
- ¿Sabes lo que haría? Iría hacia ti, me acercaría y te comería la boca. Y te juro que en ese momento el cielo podría partirse, que yo no me daría cuenta. Te miraría y me esforzaría. Por ti.
Let's get fucked up and die
sábado, 21 de abril de 2012
de los que no se enamoran jamás
Hay dos desgracias en la vida de todo ser humano. La primera, es no tener a quién amar con todo el alma. La segunda, tenerle.
martes, 17 de abril de 2012
abrazos que se mueren por volver
no quieres hablar del tiempo
aunque este de nuestro lado
y hablas para no oírme
y bebes para no verme
yo callo, y río, y bebo
no doy tregua ni consuelo
y no es por maldad lo juro
es que me divierte el juego
maldita dulzura la mía
maldita dulzura la tuya
maldita dulzura la nuestra
lunes, 16 de abril de 2012
want
Esto es lo último que te escribo. Lo prometo. Hoy he pensado
un poco menos en ti. Creo que finalmente me he olvidado de ti. Al final
quizás hasta tengas razón y voy a ser más fuerte de lo que pensaba. Estoy
intentando parar. No quiero ir a recuperar lo que un día fue mío. Más bien lo
que nunca fue mío. En realidad no lo sé, y nunca lo sabré. Dicen que lo peor en
una historia es no saber lo que la otra persona piensa. Por mi parte, el no
saber lo que piensas es lo que me impide avanzar, pero también me impide volver
a atrás. Me obliga a quedarme estancada donde estoy. Y te voy a ser sincera,
porque tú siempre quieres la verdad, no sé qué hacer. Llevo meses sentada,
callada, esperando a que cambie algo. Porque si por mí fuera, lo habría
cambiado hace mucho tiempo, pero no depende de mí. Bueno, quizá sí, quién sabe.
Igual si tuviese los huevos de plantarme en la puerta de tu casa y decirte todo
lo que tengo dentro al fin podría lograr avanzar aunque fuese medio paso. Pero
no los tengo. Me he pasado días pensando, dándole vueltas a la cabeza, sobre
quién tiene la culpa. Las primeras semanas te la eché a ti sin pararme a
pensar. Me olvidas, me mientes y tienes a la chica de tus sueños; fácil ser el
malo de la película. Pero hay algo dentro de mí que no se fía de las primeras
versiones de las historias, de las
primeras impresiones, de las apariencias. En eso soy un poco como tú ¿sabes? Y
de tanto pensar y esperar, me he dado cuenta de que es mucho más complicado de
lo que pensaba. Que es culpa de los dos, ni tuya, ni mía. Tuya por hacer las
cosas mal y rápido, y mía por no saber decirlo. Lo siento. Te prometo que lo
siento. Sé que es fácil decirlo cuando lo he perdido todo. Me habría gustado
haberme dado cuenta de esto antes. Quién sabe, a lo mejor un día esto se soluciona
y lees esto. Si lo lees, he cambiado. Espero al menos.
Me acuerdo cuando me decías que podríamos haber durado
mucho. Aquí es cuando viene mi cabreo contra ella. Joder, yo te quería. Si, te
quería. Eras el equilibrio perfecto, te echo tanto de
menos…
Me has dicho que si me pasa algo, te lo puedo contar. Que si
quiero ayuda, te la pida. No es que la quiera, es que la necesito. Quiero que
me digas que pasa, que cojones es lo que piensas. Porque no sé cómo salir de
aquí, y eres el único capaz de explicármelo. Pero lo siento, mi orgullo me
impide decirte todo esto. ¿Sabes el otro
día, cuando te dije “¿A dónde vas? Y contestaste: “Yo, a mi casa”? Ese día
quería que me dijeses: Voy a quedarme aquí contigo y vamos a hablar sobre todo
lo que ha pasado, después te acompañaré a coger el autobús. Y había una parte
de mí que pensaba que lo ibas a hacer. Y creo, dime si me equivoco, que había
una parte de ti que quería quedarse. Pero no podías. Qué digo, igual ni
querías.
¿Te acuerdas de lo que te escribí por tu cumpleaños?
Por si nunca lo entendiste, era mi forma de pedirte perdón. De decirte que
realmente significabas mucho para mí, de agradecerte todo lo que hacías día a
día, y de darte las gracias. Y lo mantengo. Cuando quieras algo, siempre,
cualquier momento y a cualquier hora, estés donde estés, voy a estar ahí
¿sabes? Porque no sé por qué te he querido tanto, ni cómo. Pero si sé cuándo. Y sé
lo que eso conlleva.
A veces creo que todo esto es sólo una prueba. Que lo único que quieres decir es “Ves como puedes con esto? Puedes con
esto, y con mucho más” Siempre fuiste capaz de sorprenderme.
domingo, 15 de abril de 2012
contigo yo, conmigo tú
Nadie entiende lo que es exigirse a uno mismo la perfección. Querer ser bueno en todo. En TODO, sin ninguna excepción. Querer sacar buenas notas, saber hacer deporte, estar delgada, entender las matemáticas, tener el cuarto ordenado, hacer regalos bonitos, tener la ropa perfecta, peinarse bien todas las mañanas, maquillarse, ser educado con todo el mundo, abrigarse cuando hace frío. Nunca perder los nervios, ni por un segundo. Nadie entiende por qué alguien iba a querer eso en su vida. Cambiamos para mejorar, siempre nos exigimos más. Pero nunca tanto como para llegar a ser perfectos.
Aquí es donde llega el problema. Yo la quiero. Yo quiero ser buena en todo. Ser la mejor en todo. Ganar.
Nadie entiende por qué cuando pierdo al badminton se me saltan las lágrimas. Por qué cuando apruebo no estoy contenta. Por qué NUNCA estoy contenta. Por qué siempre me obligo a llegar más lejos.
Es mi forma de hacer las cosas. Si no acabo la primera, será como si no hubiera acabado.
Aquí es donde llega el problema. Yo la quiero. Yo quiero ser buena en todo. Ser la mejor en todo. Ganar.
Nadie entiende por qué cuando pierdo al badminton se me saltan las lágrimas. Por qué cuando apruebo no estoy contenta. Por qué NUNCA estoy contenta. Por qué siempre me obligo a llegar más lejos.
Es mi forma de hacer las cosas. Si no acabo la primera, será como si no hubiera acabado.
sunday's
viernes, 13 de abril de 2012
martes, 10 de abril de 2012
miércoles, 4 de abril de 2012
domingo, 1 de abril de 2012
Troya decidió que no iba a arder
+ Sois como una pareja.
- Somos mejor.
- Somos mejor.
Mejor que la droga, mejor que la heroína, mejor que la coca, chutes, porros, hachís, rayas, petas, hierba, marihuana, cannabis, canutos, anfetas, tripis, ácidos, LSD, éxtasis... Mejor que el sexo, que una felación, que un 69, que una orgía, una paja, el sexo tántrico, el kamasutra, las bolas chinas. Mejor que la nocilla y los batidos de plátano. Mejor que la trilogía de George Lucas, que la serie completa de los Teleñecos, que el fin del Milenium. Mejor que los andares de Ally Mcbeal, Marilyn, la Pitufina, Lara Croft, Naomi Campbell y el lunar de Cindy Crawford... Mejor que la cara B de Abbey Road, los solos de Hendrix. Mejor que el pequeño paso de Neil Amstrong sobre la Luna, el Space Mountain, Papa Noel, la fortuna de Bill Gates, los trances del Dalai Lama, las experiencias cercanas a la muerte, la resurrección de Lázaro, todos los chutes de testosterona de Schwarzenegger, el colágeno de los labios de Pamela Anderson. Mejor que Woodstock y sus fiestas mas orgásmicas. Mejor que los excesos del Marqués de Sade, Arthur Rimbaud, Morrison y Castaneda... Mejor que la libertad.
Mejor que la vida.
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