Pero ni las aceras están mojadas ni pollas, todo es igual que siempre. Tengo las mismas ganas de estudiar y las mismas de comer chocolate, las mismas de matar a mi profesor de francés que ignoro de donde saca la motivación, pero me da igual. Porque una parte de mí, sabe que ayer vivió algo increíble.

No hay comentarios:
Publicar un comentario