QUE EL FIN DEL MUNDO TE PILLE BAILANDO

domingo, 29 de mayo de 2016

"but I still love her, I don't really care"

it's better to feel pain
than nothing at all
the opposite of love's indifference
so pay attention now
i'm standing on your porch screaming out
and i won't leave until 
you come downstairs

sábado, 21 de mayo de 2016

call me anytime you can see the lightening

if you hate a person, you hate something from him that's a part of yourself
what isn't part of ourselves doesn't disturb us

martes, 10 de mayo de 2016

the only thing im thinking bout


"valorarse es entender que si te van a querer a ratos, mejor que no te quieran"

domingo, 1 de mayo de 2016

my brain always knew better

Espero que algún día entiendas lo que es estar sólo. Pero sólo de verdad, de cuando tienes que sacarte a ti mismo del agujero en el que tú, sólo, te has metido. Espero que algún día me eches tanto de menos que te duelan los brazos por no poder abrazarme, y el estómago cuando pienses que el que duerme conmigo ya no eres tú. Por que ya no serás tú. Nunca, por que en algún momento de esta historia he decidido que ya no puedo más, que ya no quiero echarte de menos. Pensaba que en este mundo había guerras demasiado bonitas para dejarlas en paz, pero me equivocaba. Me he equivocado en tantas cosas... 
Espero que algún día te sientas atrapado, que tengas que saltar desde un precipicio esperando a que haya alguien abajo. Y que ese alguien sea yo. Y que yo no esté. Que yo no vuelva a pensar en ti, que no se me vuelva a ocurrir mirarte a los ojos de la misma manera. Porque pensaba que no te conocía, y en realidad quien no me conoce eres tú.
¿Sabes? mentir te sale bien, pero hacer que te creo me sale mejor. No es que sirva de mucho, es más, me odio por tener razón al no haber confiado en que cambiarías. Porque no cambiaste, porque no vas a cambiar, y porque no te voy a cambiar yo.
Ojalá ahora que no puedes verme, sea cuando más guapa me imagines. Ojalá te parta en dos saber que fuiste tu quién acabó con las ganas, con la ilusión, o como quieras llamar al brillo en los ojos que tenías cuando me mirabas. Ojalá quieras llamarme y no puedas, más por decencia que por orgullo. Porque nadie te va a querer más que yo, no porque yo te haya querido fuera de los límites, sino porque nadie sabrá ver como yo todo lo bueno de ti. Y nadie sabrá verlo porque ya no quedará nada.
Espero que vuelvas a casa a las 5 de la mañana y tengas el instinto de venir hasta la puerta de mi casa, y no tengas los huevos de llamar. Porque nunca los tuviste. Nunca los tendrás. Y que llores, de rabia, de impotencia, de ganas de cambiar cosas que ya no dependen de ti. Que te ahogue saber que nadie te volverá a querer igual, y que nunca volverás a coger un avión con las mismas ganas de vivir sabiendo que yo estaré esperándote, porque me he cansado de esperarte. Espero que esperes, y que yo nunca llegue, y entiendas, de una vez por todas, que no me merezco esto y que nunca podré perdonarte todo lo que me has quitado. 
Nunca pensé que la libertad de que desaparecieses sería mayor a la tristeza de perderte. La de vueltas que da la vida...