QUE EL FIN DEL MUNDO TE PILLE BAILANDO

lunes, 28 de diciembre de 2015

crooked smile

"nos veremos pronto"
a veces eso es suficiente, porque algo que nunca tuvo un punto de partida, es difícil que tenga un final definido
y a veces (solo a veces)
saber que me cuidas, es suficiente


Hey crooked smile
It would never work between you and I
And I know it's true
I still love you
You know I do

sábado, 26 de diciembre de 2015

declaración universal de sentimientos humanos

Primero. Tengo derecho a amar y a ser amado. Esta cláusula deberá ser respetada incluso por quien no me quiera a mí. Da igual. Como cantó el maestro, fue siempre más feliz quien más amó.
Segundo. Tengo derecho a enamorarme incluso de quien yo no haya decidido. Sobre todo de quien yo no haya decidido. Enamorarse jamás fue una decisión. Ser feliz, sí.
Tercero. Tengo derecho a que nadie, y cuando digo nadie me refiero ni siquiera a mí mismo, esté legitimado para juzgar mi relación. Por encima de raza, edad, sexo o religión, si dos personas han decidido quererse, quién eres tú para juzgarles.
Cuarto. Tengo derecho a buscar ya no buenas parejas, sino buenas ex. Y a sentir lo que no haya sentido jamás. Y tengo derecho a sentirlo de primera mano cada vez que lo haga. Porque puede que el corazón no envejezca. Pero la mirada sí.
Quinto. Tengo derecho a perdonar y a ser perdonado. Jamás por partes iguales, esto no es una ecuación, y si lo fuera, sería incapaz de despejarme yo.
Sexto. Tengo derecho a llorar cuantas veces quiera por todo aquello que dejé o me ha dejado. Por todo lo que jamás entenderé. Por todo lo que se me quedó en el tintero. Tengo derecho a echar de menos todo lo que jamás me ocurrió. Y tengo derecho a remover mi pasado a las tres de la mañana, aunque todos sepamos de antemano que siempre será un error.
Séptimo. Tengo derecho a abrazar como si no hubiese un mañana. Porque algún día sé que tendré razón. Y ese día será demasiado tarde.
Octavo. Tengo derecho a querer a quien no conozco pero sé que sufre. Sobre todo si sé que sufre. Esto último, más que un derecho, es una obligación.
Noveno. Tengo derecho a quererme a mí lo justo para poder empezar a querer a los demás.
décimo. Igual que tengo derechos, también tengo una obligación y sólo una: la de seguir los dictámenes de mi corazón por encima de todo lo que pase e intentar siempre dar más de lo que reciba.
Así lo firmo a día de hoy, desde este lugar del planeta, con todos y cada uno de mis latidos.

miércoles, 23 de diciembre de 2015

un aeropuerto

te darás cuenta de que complicarse la vida es cosa de uno
y no hacerlo, cosa de dos

"dame motivos, o quítamelos"

miércoles, 16 de diciembre de 2015

el camino al que volver

Quiero dejar de escribirte y volver a ser. A dar un giro de 180 grados cada mañana con mis cambios de humor, en vez de todos los que doy antes de dormir. Para qué engañarnos, no me dejas dormir. Estoy harta, harta de despertarme en mitad de la noche porque te veo en todos lados. ¿Sabes eso que dicen, que las noches son de en quién piensas cuando no te acuerdas de nada? Pues las mías son todas tuyas. 
Te echo de menos y tengo mucho miedo.


y tú y yo ¿conectamos, no?