QUE EL FIN DEL MUNDO TE PILLE BAILANDO

sábado, 17 de octubre de 2015

it's where my demons hide

Cuando empezó a llover y dieron las cinco, me di cuenta de que por mucho que yo se lo buscase, no tenía sentido. Estuve a punto de decírselo, pero en lugar de eso solo conseguí decir "ya se va haciendo tarde, ¿no?
Lo entendió inmediatamente, me abrazó y abrió la puerta del coche. Después se giró hacia mí y me dio un beso, de esos que se quedan clavados.
La cogí por el brazo, y con unos ojos implorantes le pregunté que qué iba a pasar. Pensó unos segundos, probablemente porque no quería darme una respuesta vacía, y me dijo:
- Depende de con quién. Yo me sacaré la carrera, seguiré mi vida y me faltarás cada vez un poquito menos. En cuanto a ti madurarás, entenderás que no todas las decisiones de tu vida están en tus manos, pensarás que será fácil olvidar. Y un día te sorprenderás a ti mismo hablándole de mi a alguien, porque tú también me echarás de menos. En cuanto a nosotros... estaremos bien, como siempre. Tienes que entender que hay cosas inquebrantables que no se pierden con el tiempo.