QUE EL FIN DEL MUNDO TE PILLE BAILANDO

viernes, 27 de septiembre de 2013

comme des enfants

Volver a empezar es complicado. Hay que rehacer todos los esquemas uno por uno. Y tengo que aprender a no echar de menos algo que ya no está. A no echarte de menos si ya no estás. Hay momentos, cuando estás viviendo algo que quieres vivir, en los que eres consciente de que se está acabando. Quieres vivirlo con todas tus fuerzas, para recordarlo de la forma más bonita posible. El problema es que cuando sabes que algo va a acabar, inconscientemente lo vas apagando en tu memoria, poco a poco. 
Ese día, mi cabeza estaba entre dos maneras de pensar. Nos quedaba media hora de viaje por delante. La primera opción, era poner la música a todo volumen, quemar la carrera y quemarnos la garganta chillando y sonriendo por última vez. Pensándolo bien, creo que nunca pedí demasiado, aunque quizá si lo esperaba en silencio. Pero tu no lo sabes. No, no puedes haberte alejado por eso. La segunda opción, era intentar explicarme y entenderte. Explicarte y entenderme. Al fin y al cabo la cosa se estaba poniendo complicada, y por una vez, no podías hacer lo de siempre: coger la puerta e irte. Porque, en ese momento, si te ibas tenía que ser conmigo. Y no era conmigo con quien querías irte. Quería hablar. Porque yo soy así, es mi forma de hacer las cosas, ¿Y sabes lo peor? que me acojoné, puse la música a todo volumen y intenté confiar en que si cantaba a voz en grito, no podría oír mis pensamientos.
Me equivocaba... joder que si me equivocaba.

Una de las peores cosas de volver a empezar, es cerrar cosas que no tenían porqué terminarse. Por lo menos me lo has puesto fácil. Porque claro, la cosa se estaba poniendo jodida y... ya sabes lo que sigue. 

"sans rire c'est plus facile de rêver a ce qu'on ne pourra jamais plus toucher"

No hay comentarios:

Publicar un comentario