QUE EL FIN DEL MUNDO TE PILLE BAILANDO

lunes, 7 de febrero de 2011

Las cosas que nunca te dije.

Y es que además de borde, soy pequeñita. Dicen que cambio más que el tiempo, primero borrascas y luego aguaceros.


Es que a veces las cosas no salen como tú esperas. Qué coño! Nunca salen como tú esperas. Ahí no me salieron como yo quería, ni como esperaba. Te dije mil cosas de las que me arrepiento... pero no me arrepiento porque no las piense, sino porque quería que saliesen cuando yo necesitara decírtelas, y no porque llevara demasiado Eristoff encima. Y es que lo sabes, además de borde soy pequeñita, y me guío por impulsos, desde siempre. Por impulsos digo lo que pienso, y después me pregunto si habré hecho bien, pero no me arrepiento. Siempre he pensado que si hago algo porque lo necesitase en el momento, no tendré nunca que lamentar haberlo hecho. Al fin y al cabo, los impulsos se traducen en reacciones que pensamos pero que no somos capaces de atender o afrontar. Y tengo miedo. Miedo a lo que digan de mí, a nunca dar la talla, a que todo me importe demasiado, pero sobretodo miedo a lo que vaya a pasar, pero tengo que plantarle cara al miedo, sabes? No estoy orgullosa de lo que te dije, pero no puedo volver atrás y darme dos hostias para callarme la boca. Pero tú que crees? Que eres un modelo a seguir o algo así? Creo que si empezamos con cuentas pasadas no acabamos, y sinceramente no se quién ganaría. No te pido perdón porque no considero que tenga que hacerlo, pero aun así lo siento. Lo siento por portarme como una niña pequeña, pero no te pido perdón porque sino tendrías que hacerlo tu también. Te digo: vamos a dejarnos de gilipolleces y a seguir cada uno con su vida, pero con la verdad por delante por favor. Odiarte no me renta, te tengo que ver todos los días.

No hay comentarios:

Publicar un comentario