QUE EL FIN DEL MUNDO TE PILLE BAILANDO

lunes, 8 de noviembre de 2010

Llueve.

Pero ni las aceras están mojadas ni pollas, todo es igual que siempre. Tengo las mismas ganas de estudiar y las mismas de comer chocolate, las mismas de matar a mi profesor de francés que ignoro de donde saca la motivación, pero me da igual. Porque una parte de mí, sabe que ayer vivió algo increíble.




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